Hay quien ve en los pies un símbolo erótico, quien no puede evitar excitarse ante un disfraz de enfermera o quien siente placer al pensar en mantener relaciones sexuales en sitios públicos.

Aunque la definición de fetichismo es de lo más variada e incluye los supuestos anteriores, el mayor objeto de adoración es la lencería sensual.

En un artículo del diario El País, Sarah Shotton, directora creativa de Agent Provocateur, afirmaba «En la última década, el sex appeal ha pasado de ser una actitud (y una práctica) a convertirse en una estética», y como tal, precisa de la vestimenta adecuada.

Las prendas de “lencería fetiche” por excelencia, son los corsés rojos. No obstante, un estudio también añadía las braguitas y culottes blancos, y los tangas de estampado print animal, como el leopardo.

El corsé rojo, máxima expresión de la lencería fetiche

Combinando voluptuosidad y pasión, el corsé rojo es sin duda lo más en lencería fetiche para hombres y mujeres. Ellos adoran la silueta de cintura fina y pechos moldeados que consigue esta prenda, y se deleitan con el color rojo (el que más llama la atención de los varones). Ellas se sienten poderosas y sexys vistiéndola, y esta prenda ha sido testigo de muchas noches de pasión. ¿Quién da más?

corsé rojo palabra honor

La braguita blanca, todo un clásico de la lencería fetiche más inocente

Hay una cierta perversidad muy erótica en la inocencia, como bien describió Naborov en su Lolita. Y la inocencia siempre va ligada al color blanco, que delata no sólo la virginidad de las novias, sino a la sensualidad de ese primer encuentro sexual.
Las braguitas blancas son otro símbolo de lencería fetiche de los hombres, capaces de volver locos cuando sus parejas las llevas puestas. Nada tiene que ver con la edad: no es necesario tener 18 años para sentirse cómoda y sexy con esta prenda.

braga blanca encaje

El tanga de leopardo, la pieza de lencería fetiche por excelencia

Excesivo, salvaje y arrogante, esta prenda de lencería sensual denota confianza en una misma y en su poder sexual. Bien conjuntada, puede explotar la sensualidad de una fémina sin ser vulgar, y sin duda será el estímulo adecuado para que nuestra pareja se nos abalance nada más verla. Sólo las atrevidas pueden con ella, pero el efecto es espectacular.

tanga de leopardo

Y tú, ¿cuál es tu prenda de lencería fetiche?