Un alto porcentaje de mujeres ha tenido sueños eróticos en algún momento de su vida, incluso tanto hombres como mujeres pueden incluso llegar a tener orgasmos durante los sueños eróticos.
Particularmente las mujeres por razones hormonales tienden a experimentar más sueños eróticos antes de la menstruación, la ovulación y durante el embarazo. La experiencia de este tipo de sueños se corresponde con mujeres que tienen menor actividad sexual en su vida.
Para algunas mujeres el contenido del sueño erótico puede llegar a ser doloroso, frustrante e incluso hasta aterrador con cierto grado de violencia que no pueden canalizar en su ámbito social. Las mujeres más inhibidas sexualmente suelen tener sueños con violaciones o acoso sexual de personas extrañas, desconocidas o conocidas.
Si la mujer tiene una vida sexual más activa pero con alguna clase de frustración puede soñar con alguna persona conocida, aunque en este caso el sueño presenta claramente la situación de la infedelidad despertando el sentimiento de culpabilidad con la contradicción de sentirse atraído por lo agradable de la situación.
Los sueños eróticos generan luchas permanentes entre prejuicios personales y sociales contra mayores cuotas de acceso al placer y libertad sexual. Es aconsejable no dejarse llevar por las contradicciones y sentimientos de culpa que los sueños eróticos generan, intentando vencer ciertos prejuicios aceptando lo que la prudencia indica.