La mayor parte del sector masculino relaciona la sensualidad con una personalidad bien definida en la mujer que tiene los pies en la tierra, unos labios carnosos y rosados y unas curvas marcadas, pero sobre todo es cuestión de actitud bien sea innata o aprendida. Para él una mujer sensual es la que sabe transmitirle su singularidad, él desea sentirse especial, deseado, querido y admirado, y la mujer sensual es capaz de hacerle sentir todo esto sin hacerse ella de menos.