El masaje estimulante es aquel que tiene implícita una carga erótica para estimular a la pareja y predisponer sexualmente. Los requisitos básicos para ejecutar un masaje estimulante son: un clima adecuado en el lugar que transmita relajación, con luz tenue y una buena fragancia en el aire; serenidad en la ejecución; la comodidad de quien recibe el masaje para que esté relajado, y la presión correcta para que no se confunda con una caricia.
La técnica del masaje estimulante una vez preparado el ambiente es comenzar deslizando las manos y las yemas de los dedos ejerciendo una presión sobre un recorrido del cuerpo determinado.
Empezar dando un masaje por los hombros y la nuca para aliviar la tensión del estrés que se acumula en las cervicales, continuar por los costados del cuerpo hasta la cintura para volver a subir por la espalda con los pulgares a los lados de la columna vertebral, zona en la que se encuentran numerosas terminaciones nerviosas.Cuando se ha concentrado el masaje por suficiente tiempo en la espalda continuar por los glúteos ejerciendo una presión intensa para distensionar los músculos.
Los muslos son el siguiente destino, teniendo en cuenta que la parte interior es la más sensible para un masaje estimulante, comenzando por las rodillas masajeando en forma ascendentemente hasta llegar discretamente a la zona de la entrepierna.
El objetivo que se percibe es conseguir la relajación de la pareja dependiendo de la situación se puede utilizar un aceite para que las manos deslicen más fácilmente.