Las caricias son una forma de comunicación entre dos personas a través de un gesto suave con las manos que provoca sensación de bienestar y armonía entre ellos.
Para la gran mayoría de las mujeres las caricias en los pechos son un elemento importante en el despertar del deseo y puede ocurrir incluso en el curso de un acto sexual que algunas mujeres no se queden del todo satisfechas si no se le han tocado los senos.
Se trata de tener en cuenta que los pechos además de ser una zona erógena esencial en la mujer también despiertan en el hombre que acaricia el sentimiento maternal, suave y protector, y este tipo de caricias aportan una dulzura y una sensualidad especial.
El arte de desvestir a una mujer
El hecho de desvestir a una mujer debe ser sutil y debe de empezar solo cuando la mujer siente que la ropa le molesta -por el deseo magnificado en los preliminares-, y manifiesta su necesidad de caricias más profundas. Este es un acto muy sensual y erótico si se practica con delicadeza porque despierta progresivamente el deseo en la pareja. Antes de quitar totalmente el vestido pasar una mano por debajo de la ropa es un hecho muy excitante, es entonces cuando puedes empezar a acariciar el pecho de la mujer a través del sujetador para despertar en ella el deseo sexual. Antes de desvestirla totalmente, descubre lentamente su pecho.
Caricias de los senos
Coloca tu mano abierta sobre el pecho con una presión ardiente de la palma por encima o apoyando directamente sobre el centro. Continua apretando sutilmente con tus dedos con movimientos desde la base del seno hacia el pezón. Insiste en el hecho de abarcarlos bien y en el pellizco suave del pezón. También puedes alternar con una presión de los cuatro dedos sobre el pezón a la vez que ejerces un movimiento giratorio al pecho en sí. Los movimientos giratorios con ligera presión son los más armoniosos, evita los tirones del pezón demasiado bruscos o los apretujones laterales del pecho. Una señal de que el deseo de la mujer se ha despertado es que el pezón se pone erecto y ligeramente más contraído.
Mediante caricias inesperadas e improvisadas desarrollarás nuevas formas de placer y sensualidad, la imaginación y la improvisación te harán descubrir las caricias que prefiere tu pareja, en este descubrimiento dale curso libre a tus fantasías y no te limites solo a los conocimientos ya adquiridos porque podrían ser insuficientes.