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Hay dos tipos de orgasmos femeninos. Uno de ellos, el clitoridiano, es alcanzado por la mujer con caricias en el clítoris. El otro es el orgasmo vaginal, la mujer llega a él mediante la penetración profunda. Sin embargo, hay un tercer tipo de mujer sexual, la que necesita caricias en el clítoris durante la penetración. En una misma mujer, la manera de llegar al orgasmo puede ser muy diferente de una vez a otra e incluso puede ser que tenga orgasmos diferentes en un mismo acto sexual. Si se ayuda con caricias en el clítoris, la mujer puede terminar sola, con su ritmo, y puede que le pida al hombre que deje de moverse pero que se mantenga muy cerca. El movimiento ritmico y repetido del hombre en la penetración con una postura beneficiosa puede llevar al orgasmo a algunas mujeres sin que ellas se muevan en absoluto. Si esto es así, es importante que el hombre memorice la postura exacta con la que la mujer ha llegado al orgasmo, el ritmo y la fuerza, así, día a día irá conociendo las posturas que más le gustan a su pareja. El ritmo es muy importante, sobre todo la repetición ritmica. Ocurre frecuentemente que la mujer no llega al orgasmo debido a que el hombre no prolonga el movimiento el tiempo suficiente o ese ritmo le hace llegar al orgasmo antes de que ella lo alcance. Algunas veces, el orgasmo del hombre puede provocar el de la mujer debido a que el ritmo de ambos es muy similar. Si ella puede terminar sola tanto con caricias en el clítoris, la penetración o ambas cosas puede descubrir el punto de no-retorno y animar al hombre a que alcance el orgasmo con ella. En este caso, el orgasmo de la mujer durará todo el tiempo que dure el del hombre. Si encuentra la armonizacion de los movimientos permitirá a la mujer llegar al orgasmo sola o con él si el hombre puede retenerse. Orgasmos repetidos: La mujer puede tener varios orgasmos en un mismo acto sexual. Normalmente estos son cada vez más fuertes, totalmente opuesto a lo que le suele ocurrir al hombre. Después de cada orgasmo se deben detener los movimientos durante algunos minutos puesto que la mujer deja de tener sensaciones y además así podrá disfrutar de la relación total que conlleva el orgasmo. El hombre debe dejar que sea ella la que retome los movimientos. Sin embargo hay mujeres que continúan los movimientos sin detenerse, son las que tienen un mayor grado de sensibilidad y en ellas el placer aumenta cada vez más. |