Si quieres que tu pareja dure más sin eyacular mientras mantenéis relaciones sexuales debes buscar una postura con la que disfrute pero que no sea su preferida, aquella que más le excita y más placer le aporta porque puede provocar que termine antes de lo deseado. El sexo en pareja debe ser siempre cosa de dos, como es lógico, con lo que ninguno debe sacrificar su culminación por el otro, al menos por norma. Para evitar que tu deseo no se va aplacado con una sesión de sexo se recomienda cambiar de postura unas cuantas veces durante el acto. Ese período que dista entre una y otra te servirá para suavizar su excitación y, por norma, retrasar la eyaculación. Otro truco radica en aplicar la llamada “Técnica parada-reinicio”. Ésta conlleva que la mujer tome el control de los movimientos durante el acto sexual. Se trata de que él esté lo más quieto posible mientras tú te mueves hacia arriba y hacia abajo, controlando su deseo. Así, la mujer se parará si nota que él está a punto de acelerarse y tomar “un atajo” sin haberte transportado primero al paraíso. Cuando el se sosiegue, retomáis la intensidad. El hombre deberá poner de su parte pensando en “algo más aburrido” que el sexo, olvidarse de las curvas de su pareja, de su lencería sexy, etc. Siempre se ha puesto el ejemplo típico de un hombre totalmente excitado mientras practica sexo con su mujer, y ésta, por su parte, piensa en las tareas domésticas que le quedan por hacer o en la lista de la compra. Pues se ahora deberían intercambiarse los papeles para que él dure más y ella pueda alcanzar el orgasmo antes de que pierda el tren. Es recomendable que la mujer se sitúe sobre él y controle la profundida de la penetración, los movimientos y las sensaciones. En principio, debería procurarse que dicha penetración fuera poco profunda y los movimientos a un ritmo lento para evitar sorpresas. Otra postura para calentar motores bastante excitante pero que ayuda a este objetivo estriba en practicar sexo de rodillas, es decir, él se sienta sobre sus talones y ella se agacha de rodillas sobre él. Una vez realizada la postura, ella puede echarse hacia atrás y apoyarse sobre la cama para evitar que todo el peso recaiga sobre él. La pareja debe tener en cuenta que la práctica lleva a la perfección. Quizá las primeras veces no controléis por exceso o por defecto la excitación sexual del partner masculino, pero poco a poco lograréis mejorar el sexo hasta saciaros ambos. |