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La respuesta sexual en el hombre y la mujer está constituída por una serie de cambios fisiológicos que se experimentan cuando una persona recibe los estímulos que su cerebro tiene codificados como eróticos. Al estimular sexualmente de manera continuada y rítmica se concluye en una respuesta sexual muy placentera que se genera en la médula espinal y que se denomina ¨orgasmo o clímax del placer sexual¨. Mantener relaciones sexuales periódicamente aporta innumerables beneficios a través de la respuesta sexual para la salud y el bienestar de la persona y la pareja. La respuesta sexual ha sido analizada y dividida en cinco fases para su estudio, éstas son: la Fase del deseo, la Fase de excitación, la Fase de meseta, la Fase del orgasmo y la Fase de resolución. Fase del deseo sexual: esta fase es más de orden psicológico, en ella se aparece el objeto sexual ya sea real o fantaseado, mientras que en muchos hombres la vestimenta de la mujer ejerce un poderoso deseo sexual ya que la insinuación de lo que se ha de descubrir produce un aumento del deseo sexual. En concreto la lenceria sexy desencadena en muchos hombres un deseo irrefrenable y una excitación ante las insinuaciones eroticas de la mujer. Esto se produce además por la evidencia implícita de que la mujer desea ser excitada y para ello se viste con lenceria erótica que provoque a su pareja. Además los recuerdos constituyen lo que se conoce como mapa cerebral de la respuesta sexual que está compuesto por todos los objetos, situaciones y conductas que en el pasado provocaron una respuesta sexual placentera. En los seres humanos este mapa de la respuesta sexual es extremadamente complejo además de que favorece que la mayoría de las situaciones y conductas puedan convertirse en estímulos eróticos. Fase de excitación sexual: en esta fase se produce la erección del pene, la lubricación de la vagina, se acelera el ritmo cardíaco y la respiración , la temperatura del cuerpo aumenta y crece el deseo de aproximarse, besar y acariciar a la persona que ha provocado la reacción. Fase de meseta: en la fase de meseta el pene en el caso de los hombres no puede aumentar más de tamaño, el deseo de eyacular se vuelve inminente y es imposible controlar la respuesta. En las mujeres aumenta la lubricación, se relajan los musculos perivaginales y se cargan de sangre, aumentando los labios y el clítoris de tamaño. Fase de orgasmo: la fase del orgasmo se produce simultáneamente con la eyaculación, pequeños espasmos de los músculos del pubis indican que la fase ha terminado. Fase de resolución: a través de la fase de resolución el cuerpo regresa al estado previo, los cuerpos se relajan y en la mayoría esta fase produce somnolencia. El desencadenante de la respuesta sexual son los estímulos eróticos y la excitación erótica produce verdaderos cambios químicos en el organismo a través de las hormonas sexuales (andrógenos como la testosterona, estrógenos y progesterona) que provocan todos los fenómenos de la respuesta sexual. La garantía de una buena respuesta sexual está condicionada por la frecuencia de las relaciones sexuales, lo estimulante que sea el compañero y las sorpresas o variantes que introduzca la pareja para evitar la rutina. |