Desde la época de los romanos los hombres utilizaban medias a las cuales denominaban ¨calceus¨ en latino, que significa calzas. Durante la edad media las calzas se llevaron cada vez más largas y cubrían desde los pies hasta la cintura. Hasta el siglo XV solo los hombres utilizaban calzas o medias, porque las mujeres al llevar vestidos largos no necesitaban enseñar las piernas. A partir del siglo XVI se empiezan a introducir las medias en la vestimenta femenina y se dividen las calzas en dos prendas: 1) la que cubre el abdomen y parte de los muslos, la llamarían ¨calzas o calzones¨ , y 2) la parte inferior que cubre los pies y piernas a la cuales denominarían ¨medias¨. Antiguamente las medias finas se tejían con seda, cuenta la historia que en el siglo XVI la realeza británica decidió dar como presente a la reina de España un par de medias de seda especialmente confeccionadas para la ocasión, pero el obsequio lejos de ser tomado con agrado fue considerado por la comitiva real española como una imprudencia. Desde entonces hasta las primeras décadas del siglo XX se utilizaron las medias de seda que venían desprovistas de elástico y tendían a caerse. Además las medias de seda escasearon en la Primera Guerra Mundial porque se cortó el suministro de seda de Japón. En 1938 un grupo de químicos norteamericanos de la empresa Dupont anunciaron el descubrimiento del ¨nylon¨ el cual sustituiría a la seda y aportaría mayores prestaciones a las usuarias. Este textil sintético era mucho más elástico y resistente. Aunque también escaseó durante la Segunda guerra mundial porque era destinado a la fabricación de paracaídas. La verdadera revolución en la lencería femenina surgió después de la Segunda Guerra Mundial a partir de 1945 cuando las mujeres pudieron acceder nuevamente a estas prendas y se liberaron de prendas incómodas. La economía de guerra permitió que muchas mujeres se integraran a centros de trabajo como obreras en fábricas o en diferentes oficios. Las dos guerras mundiales resultaron determinantes para el cambio en la vestimenta y la ropa interior de la mujer, porque necesitaban más comodidad y movilidad, por primera vez en muchos siglos las mujeres empezaron a mostrar las piernas, con faldas hasta la rodilla. En los años 50 Wolford, una compañía austríaca que junto con Dupont está entre los principales innovadores en medias y ropa interior femenina, desarrolló las primeras medias sin costura. A mediados de los años 60 Wolford contrató a Dupont para que le produjera nuevos y sofisticados tipos de hilo para ser tejidos en sus fábricas. En 1969 ambas empresas se asociaron para producir un hilado llamado ¨Cantrece¨ con el que producirían unas medias con alta elasticidad. En los años 70 continuaron con la innovación tecnológica logrando un tejido llamado ¨Touchlon¨, un hilo sintético similar a la seda. Durante los años 80 Wolford continúa sus esfuerzos por lograr una textura más sedosa en sus productos lanzando ¨Satin Touch¨ y ¨Opaque de Luxe¨ en los que mezclaron la lycra en los tejidos con el que producirían medias más brillosas y sedosas. En 1988 Wolford empezó a cotizar sus acciones en bolsa. A partir de los años 90 Wolford cierra acuerdos con grandes diseñadores de alta costura para la confección de prendas de punto bajo el sistema de franquicias. |