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Las fantasías sexuales son representaciones imaginarias creadas por el subconsciente basadas principalmente en las relaciones sexuales.Tener fantasías sexuales es bastante común y comienzan en edad temprana, desde la adolescencia y permanecen durante prácticamente toda la vida, más aún en la madurez debido a la necesidad de innovar en parejas más experimentadas y de muchos años. Muchas veces se estereotipa el hecho de que solo los hombres tienen fantasías sexuales sin embargo las mujeres también suelen fantasear en la misma escala cuantitativa, solo que variando la forma en que lo hacen. Algunos sexólogos consideran que las fantasías sexuales son esenciales en el aprendizaje de una persona para llegar a tener orgasmos. De ficción a realidad El hecho de que una persona tenga fantasías sexuales no necesariamente implica que quiera llevarlas a cabo en la realidad. En multitud de casos las fantasías sexuales se oponen a los principios morales, valores y naturaleza de la persona que las genera, aunque si lo único que entra en juego es la imaginación, es decir ¨ficción¨ subconsciente de cada uno y no ¨realidad¨, entonces no se censura y se las acepta. En otros casos hay personas que las han llevado a la práctica y que no han obtenido los resultados que esperaban y por tal motivo han resultado muy decepcionantes, ésto puede ser debido a que el ser humano idealiza la situación en sus fantasías y luego se encuentra con una realidad para la cual no estaba preparado. En este sentido y en el peor de los casos, llevar algunas fantasías sexuales a la realidad puede resultar un total desastre. Fantasías sexuales femeninas Las fantasías sexuales femeninas suelen desarrollarse en sitios exóticos, que les permiten evadir la rutina y los quehaceres domésticos, y se caracterizan por una mayor duración y por temas relacionados con las relaciones sentimentales o el romanticismo. Algunas de las fantasías sexuales más comunes en las mujeres son: Tener relaciones sexuales con un hombre conocido que no es su pareja habitual, tal vez por el hecho de huir de la monotonía. Revivir experiencias sexuales mantenidas en el pasado con un amante anterior. Fantasear con ser objeto de una violación, por uno o más hombres. Mantener relaciones homosexuales con otra mujer. Mantener una relación de sadomasoquismo en la que ella domina a un hombre sumiso, o en la que ella es dominada. Mantener relaciones sexuales con un desconocido o con un personaje famoso.
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