Sé tú mismo, la naturalidad es clave si quieres saber cómo enamorar a una mujer. Un consejo inicial básico pero que casi nunca se lleva a cabo por temor a lo que pueda pensar la otra persona. Una mujer tiene más posibilidades de enamorarse profundamente de un hombre cuando conoce su forma de ser y siente que puede empatizar con él. Aunque siempre hay que mantener ese puntito pícaro y misterioso que cautiva tanto al sexo opuesto; no mostrar todas las cartas desde el principio o la partida será aburrida porque ya se sabe el resultado. Una imagen cuidada con vestuario y lencería sexy también son piezas claves en el juego de cupido. Saber cómo enamorar a una mujer es relativamente sencillo siempre y cuando el hombre esté dispuesto a realizar ciertos “sacrificios” por su pareja. Si un hombre anhela hacerse con el corazón de una mujer debe desarrollar la naturalidad como principal arma de seducción. Además, las mujeres buscan hombres que las entiendan y sean magníficos amigos y amantes dentro y fuera de las sábanas. Una mujer emocionalmente madura se sentirá atraída por alguien que la trate bien, que la haga reír y que le dé estabilidad y sinceridad. El género femenino valora mucho la madurez en la pareja por el mito de que “todos los hombres son unos inmaduros”, y se sienten privilegiadas cuando su pareja es capaz de asumir las riendas ante una situación complicada, de afrontar las dificultades sin amedrentarse. Las mujeres siguen creyendo en el príncipe azul por muchas ranas que hayan besado a lo largo de su trayectoria sentimental, y se sentirán felices cuando crean haberlo encontrado, aunque a posteriori descubran alguna anca. Decálogo de consejos para saber cómo enamorar a una mujer, según Lencería Sexy. Mantén la higiene corporal. Las mujeres, por norma, se cuidan más que los hombres, y lo saben, por eso valoran especialmente a los caballeros que cuidan su higiene corporal y siempre van aseados y perfumados. El olor corporal es uno de los atractivos que más seducen a una mujer, reafirman la virilidad de su pareja si el olor natural es agradable. El perfume debe dosificarse, porque, tanto por exceso como por defecto, puede resultar también repulsivo. La lencería masculina resulta otro factor relevante en el erotismo y parte de los cuidados corporales, aunque la mayoría no recalen ese detalle cuando se plantean cómo enamorar a una mujer. Seguridad y autoestima. Piensa en lo que tienes que ofrecerle a la otra persona y demuéstraselo. Las mujeres admiran a un hombre seguro de sí mismo, que sabe lo que quiere y que les demuestra que es el más interesante y simpático con el que han topado, es decir, un doncel encantador. Sin embargo, la humildad se alza como atributo primordial en las relaciones de pareja. Un hombre engreído no triunfa entre las féminas si no que despierta el rechazo y el temor entre el género de Venus. Vestuario. Intenta cuidar la vestimenta exterior y también la lencería sensual. Se trata de seguir las modas sin excentricidad, mostrar un aspecto elegante pero informal, sin forzarlo ni caer en el snobismo. Sensibilidad. No se trata de recitar poemas de amor de Gustavo Adolfo Bequer, sólo de escuchar a la otra persona. Los extremos nunca fueron buenos. Ésta debe ser la filosofía que prevalezca en esta parcela. Habría que dejar un espacio a los estrógenos y restárselo a la testosterona, poniéndote en el lugar de la otra persona, entendiendo que existen diferencias entre ambos géneros pero también caminos convergentes. La expresión “poner las cosas por pasiva” resulta bastante acertada para intentar entender los sentimientos de la otra parte. Sonreíd cuando una situación sea graciosa, pero llorad sin reparo si algo os duele. Disfruta de cada momento porque no hay nada más entretenido como enamorar a una mujer. Dialéctica. Se trata de actuar como “encantador de serpientes” en el buen sentido de la expresión. Es decir, de conquistar por el oído a la mujer de nuestros sueños, poniendo de manifiesto valores familiares y personales que la atraigan, mostrando un puntito de romanticismo. Decir frases ingeniosas y divertidas, dejando a un lado la timidez. Un silencio a tiempo puede salvar una situación, porque las miradas a veces dicen más que las palabras. Saber escuchas. O, al menos, aparentarlo. Un hombre inteligente podrá una expresión de interés cuando una chica le habla aunque no le interese nada lo que le está diciendo, en esto existe reciprocidad. Las doncellas deben sentir que sus problemas le importan a su pareja. Detalles. De vez en cuanto, sin motivo alguno, y en las fechas destacadas ellas esperan que el hombre sea detallistas, pero esta actitud sería de primer nivel. Si de verdad quiere desmarcarse del resto de su especie, deberá tener detalles casi diarios, pequeños pero importantes. Educación. Las mujeres sienten especial devoción por hombres que cuidan su educación además de su vestuario y lencería masculina. Sinceridad. Una vez roto el hielo, el hombre deber ser sincero y, además, parecerlo. |